viernes, 4 de enero de 2008

La Rosca de Reyes, una deliciosa tradición

Por:Silvia López

La Rosca de Reyes es un pan dulce festivo adornado con tiras de fruta cristalizada o confitada de colores variados, que se come en España y otros países hispanos, principalmente en México, donde tiene una gran importancia r tradición muy arraigada, pues en torno a esto se elabora todo un ritual, que va desde la preparación hasta su degustación misma, que se suele ser el día 6 de enero, el día de Reyes.

Historia El origen de la rosca no tiene nada que ver con la llegada de los Reyes Magos a Belén para adorar al Niño Dios, sino que parece estar relacionado con las saturnales romanas, éstas que no eran más que fiestas dedicadas al dios Saturno con el objeto de que el pueblo romano en general pudieran celebrar los días más largos que empezaban a venir tras el solsticio de invierno. Para estos festejos se elaboraban unas tortas redondas hechas con higos, dátiles y miel, que se repartía por igual entre los plebeyos y esclavos. Ya en el siglo III, en el interior del dulce se introducía un haba seca y el afortunado al que le tocaba era nombrado “Rey de Reyes” durante un corto periodo de tiempo establecido de antemano. Felipe V importó de Francia a España esta tradición, que allí se conocía como "Galette des rois" ("Galleta o pan de los Reyes Magos"), para culminar las fiestas navideñas. El pastel estaba cubierto de frutas escarchadas y tenía escondido en su interior una pequeña sorpresa, a veces de gran lujo y valor.



Tradición mexicana Esta es una costumbre del cristianismo, y la historia cuenta que de Persia salieron los tres Reyes Magos para ir a adorar al Niño Jesús. Y según lo narra Marco Polo en su libro El Millón: "Los tres Reyes de la comarca se pusieron de viaje para adorar a un profeta recién nacido y llevarle tres ofrendas: oro, incienso y mirra. Si el profeta tomaba el oro, era rey terreno; si tomaba el incienso era un Dios; y si tomaba la mirra, era un médico. Sus nombres: Melchor, Gaspar y Baltazar, tres Reyes Magos ataviados con llamativas vestimentas que salieron de Oriente y que hoy con el paso de los años forman parte de las celebraciones decembrinas. Cargados de regalos, oro, incienso y mirra, especialmente para el niño, y según narra en algunos pasajes la Biblia, cada uno de estos obsequios guarda un significado muy especial. En México, la representación de la Natividad es incorporada a la Rosca de Reyes, en donde el pan puede tener uno o varios “niños” en su interior, y por lo tanto escondidos. Esto representa que el niño tuvo que ser escondido y protegido en los días del relato bíblico perteneciente al pasaje del “Día de los inocentes”, que cuenta que en los tiempos de Herodes, al enterarse que había nacido el Rey de Reyes, en un humilde establo, ordenó matar a todos los niños menores de tres años, para evitar de este modo, ser destronado. Originalmente, la figura era hecha de porcelana o cerámica, y actualmente es de plástico resistente al calor.



Como en México la Rosca de Reyes puede tener uno o varios muñecos, representando al Niño Dios, es tradicional que a aquel que a la hora de cortar una rebanada encuentra el niño adquiere la obligación de comprar tamales, hechos de maíz, (el alimento prehispánico por excelencia) y chocolate, "el alimento de los dioses" para la fiesta del Día de la Candelaria, celebrada el 2 de febrero. La celebración de la “Partida de la Rosca” es un convivio que reúne a familias y amigos en la que no puede faltar un rico y espumoso chocolate para acompañarla. El día 6 de Enero la Iglesia Católica celebra la Epifanía conmemoración de la manifestación del Señor a los gentiles.

* El contenido y opinión en los artículos y reportajes son responsabilidad de su autor.

No hay comentarios: